Este dispositivo congela la potencia                                                                                                                                       Detalle

El resto III                                                                                                                                                                                                         Detalle pieza El resto III mecanografiada

El resto II

Detalle El resto II

El resto, reflexiona en torno a la noción de diferencia entendida desde la óptica deleuziana, es decir, como algo intrínseco a todo ser y no como un punto de separación. El resto no es lo que sobra, sino lo que falta.
Para vertebrar y materializar esta idea, se utiliza el material doméstico de las toallitas antitransferencia y todo su potencial metafórico. La toallita es un dispositivo que se introduce en la lavadora para evitar que los blancos se adulteren. Básicamente, se encarga de mantener las categorías en su lugar, preservando las distinciones como algo propio y evitando las mezclas. Sin embargo, la miríada de tonalidades ambiguas ¬–y que podrían considerarse disidentes – evidencian la imposibilidad de mantener identidades estancas: la pretendida pureza es solo un artificio. Por otro lado, el invento en sí está atravesado por una serie de cuestiones de clase –solo existen en EEUU y países occidentales y son utilizadas por personas de cierto un nivel social ¬– que refuerzan un discurso implícito en sus aspectos formales: son blancas, rectangulares y producidas en serie. No hay margen para las variaciones ni para ampliar su capacidad de transformación.

 

 

" A lo largo de estas líneas hemos descrito una razón creadora que surge del vivir cotidiano y cuya pulsión estética siempre es «una manera de estar en el mundo»[1]. Desde esa posición, el arte puede llegar a surgir de unas toallitas para la lavadora, esas que absorben el color sobrante y evitan que las prendas se tiñan entre sí. A lo largo de cinco años, Olalla Gómez ha recopilado este material procedente de su actividad doméstica cotidiana. El resultado, que se formaliza en la serie «El resto», es difícil de adjetivar: en una primera mirada, podemos entrever una irónica alusión a una genealogía cultural de vanguardia, hegemónica y patriarcal, que arranca con el ready-made de Duchamp, atraviesa las técnicas surrealistas de azar controlado, involucra la unidad geométrica constructivista, se consolida en el optimismo industrial del minimalismo y culmina en la lógica de acumulación capitalista. Pero, por encima de estas referencias, se eleva la extraña sensualidad de una gama cromática mestiza y desviada de sus fines." 

Carlos Delagdo Mayordomo

 

[1] «La actitud estética es una manera de estar en el mundo, una manera de constituirse esencialmente por el ensanchamiento de los sentidos, […] una actitud de intensa atención receptiva que podría compararse con aquella “unidad de fondo” que pone entre paréntesis las tensiones personales para que pueda darse lo que Bachelard denomina “ensoñación fecunda”». (C. Maillard, La razón estética, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2017, p. 228).